Al fin dio el paso al frente
Noticias relacionadas
Siempre dio la impresión que a Bartolomé Márquez le daba pereza subir un peldaño, escalar en su carrera y poder progresar en sus conocimientos. La sensación que dejaba era de cierta comodidad, escudado primero en el carnet de Miguel Ángel Lotina y después en el de Ernesto Valverde, viendo pasar las temporadas alejado de cualquier peligro de despido y viviendo como un señor, al ser un técnico de la casa. Pero no. Tintín sabía que la oportunidad no la podía dejar escapar, pese a las muchas trabas que le pusieron algunos ejecutivos (querían escatimarle 20.000 euros a lo acordado) y ofreciendo casi el doble de salario a su rival por el puesto: Miroslav Dukic.
Márquez siempre ha tenido claro que su papel dentro del vestuario resultaría algo complicado de cambiar, pero lo está trabajando. Dicen que tiene las cosas claras, aunque a veces le cuesta verbalizar todas sus ideas. De ahí que la elección de Óscar Perarnau haya sido acertada. El técnico idea; el segundo, fanático del fútbol sobre el papel, ejecuta con su autorización. Tintín sabe que le vienen tiempos de estrés, pero se intuye que acertó al decidir alejarse de su aparente conformismo.




