¡Seis y en atletismo y natación!
Noticias relacionadas
La democracia nos permitió ir a los Juegos de Moscú en 1980. La democracia no porque fuera el sistema de gobierno ya implantado en España, sino porque el Comité Olímpico Español (COE) votó democráticamente si acudíamos o no a los Juegos. La Unión Soviética había invadido Afganistán y Estados Unidos había hecho un llamamiento al boicot. El COE dijo que no lo secundaba, el Gobierno respetó su decisión y a Moscú nos fuimos en búsqueda del mayor botín jamás obtenido. La expedición regresó con seis medallas; dos tuvieron un especial significado, pues Llopart ganó una en atletismo y David López-Zubero, otra en natación. Por fin ganábamos medallas en dos de los deportes reyes de los Juegos.
Bien es verdad que la de Llopart había sido en marcha y que los hermanos López-Zubero deportivamente eran más estadounidenses que españoles; también, que el boicot había debilitado la competencia en los Juegos, pero las seis medallas significaron un hecho sin precedentes que nos hicieron ganar en autoestima. Las dos de piragüismo, en K-2 500 metros con Del Riego y 1.000 con Ramos Misioné, convirtieron a Herminio Menéndez en el deportista español masculino con más medallas de la historia. No faltó la medalla de vela, de oro nada menos, con Abascal y Noguer en fliying dutchman, y la Selección masculina de hockey rememoró su éxito de los Juegos de Roma justo cuarenta años antes.




