Y hasta un enemigo extranjero: Cadel Evans

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En tres ediciones cercanas, la Vuelta encadenó tres podios íntegramente españoles: en 2002, Aitor González, Roberto Heras y Joseba Beloki; en 2003, Heras, Isidro Nozal y Alejandro Valverde, y en 2004, Heras, Santi Pérez y Paco Mancebo. Si a eso añadimos que en 2000 venció Heras y en 2001, Ángel Casero, comprobamos que también hubo cinco triunfos consecutivos patrios. Durante esos años presumíamos del gran nivel de nuestro ciclismo, pero también es cierto que entonces no ganábamos el Tour. Como mucho, Beloki se subía al podio (que no es poco). Pero a Heras le veíamos trabajando para Lance Armstrong; Casero y Aitor nunca estuvieron en la pomada... La Vuelta era nuestro ilustre cortijo. En esos años echábamos de menos a un rival extranjero al que odiar y que revalorizara nuestras victorias. Sólo Alexandre Vinokourov (2006) y Denis Menchov (2005 y 2007), que es medio español, cumplieron esa función. Aun así, tampoco consiguieron aliviar del todo nuestra ansiedad.
La Vuelta a España 2008 será diferente. Ya es diferente. ¿A quién le molestaría un podio integrado por Alberto Contador, ganador del Tour 2007 y del Giro 2008; Carlos Sastre, también laureado en París, y el carismático Valverde, con un palmarés de 51 victorias? Quizá la próxima edición volvamos a asistir a una dictadura española, pero será entre tres de los más grandes ciclistas del pelotón. Si alguien va a echar de menos a un enemigo extranjero (yo, desde luego, no), que no se preocupe. También lo tendremos: el australiano Cadel Evans, segundo en los dos últimos Tours (detrás de españoles, no lo olvidemos), también está en la preinscripción. Tendremos de todo. Incluso el Angliru.



