Tiqui-taca entre Lotina y Lendoiro

Noticias relacionadas
La Eurocopa por fin nos dejó una seña de identidad futbolística como Selección: el tiqui-taca. El Deportivo de Lotina también tiene en el balón el principio básico de su religión y, aunque juegue con defensa de cinco, la presencia en el campo de los Valerón, Guardado, Omar Bravo, Lafita, Riki o Sergio, son suficiente aval para garantizar que los heterodoxos al dogma estarán condenados al banquillo. Si el fútbol de los blanquiazules se apunta al toque, por suerte, el tiqui-taca también se extiende a los despachos. Lendoiro y Lotina han conseguido formar un tándem de enorme calidad, casi olímpico. Como en todo matrimonio hay desavenencias, tiras y aflojas, pero funciona. Y lo hace porque una veces cede uno, y otras, el de enfrente. Como debe ser.
Este verano está siendo un constante ejemplo de entendimiento entre presidente y entrenador. Omar Bravo y Zé Castro son fichajes de Lendoiro, mientras que Aranzubia y Mista llevan el sello de Lotina. Parejo, el último en salir a escena, es una iniciativa presidencial, y aunque el técnico ya tiene cerrada su plantilla, no pone ni un pero a este posible fichaje. El de Meñaka, que siempre busca futbolistas acordes a la economía del club, cedió en la gira a Venezuela, perjudicial para la preparación del equipo pero rentable para las arcas. Lendoiro, contra su pensamiento, dio el brazo a torcer de forma sorprendente en la crisis de la portería, haciéndole las maletas a Aouate y Munúa (le costó, eso sí). Moraleja: Qué siga mucho tiempo este tiqui-taca.



