Yo digo Damiá Vidagany

Arshavin y el tope salarial

Actualizado a

Noticias relacionadas

Hace 15 días apunté que, en caso de que se tuviera que vender a Villa, Andrei Arshavin podría ser uno de entre varios buenos sustitutos, aunque no tuviera tanto peso goleador. Me equivoqué. No por la categoría del ruso, que es un ciclón ofensivo pese a no ser delantero. Sino porque el Valencia no puede acceder a él. Cobra tres millones netos en el Zenit, según me informa un documentado agente. Una cosa es no poder tocar a los del Inter, Milan, Arsenal, o Manchester, como ocurría hace un lustro. Pero, hoy por hoy, el club de Mestalla anda en el furgón de cola de la elite europea, por debajo de la capacidad adquisitiva de los rusos, el Villarreal, el Atlético o media Premier League. Sin dinero, no hay futbolistas. Y sin cracks, no hay ilusión alguna que llene el mejor estadio del mundo.

El tope salarial ché, además, sirve para todo en manos del oficialismo. Igual te justifica el roto de no poder fichar a un gran jugador (Forlán, hace un año), o el descosido de vender a tus figuras ("es que no pueden cobrar más unos que otros"). Al final, resulta que ese famoso listón es una falacia. Un pretexto con el que tapar la realidad: el tope es la falta de liquidez del club. Todo acaba conduciendo a tener 40 tipos que cobran muy bien, en vez de 20 cracks de primer nivel.

Inicia sesión para seguir leyendo

Sólo con tener una cuenta puedes leer este artículo. Es gratis
Gracias por leer

Te recomendamos en Opinión

Productos recomendados