Una pifia muy rara en Lendoiro

Lendoiro puede tener muchos defectos, pero errar en los contratos no era uno de ellos. Estuvo listo con Bebeto, con Guardado, e incluso la leyenda negra dice que Scaloni firmó su contrato en cifras brutas creyendo que eran netas; todo un ahorro para el Depor. Esta agilidad se derrumba con el caso Lafita, en el que el Zaragoza tiene la sartén por el mango. Extraña más al ser un contrato de recompra que el de Corcubión domina desde Arizmendi y Arbeloa, con los que sí hizo buen negocio. Los maños pueden hacerse ahora con Lafita por un millón de euros el 1 de julio, el 29 de agosto, cuando arranque el mercado invernal o la próxima temporada. El negocio no parece bueno, y lo peor es que la pifia en este contrato puede pasar factura en lo deportivo.



