México era la razón para callar

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Aguirre tiene previsto en un futuro no muy lejano dirigir a México. Pero entiende que este no es el momento, ya que le seduce la idea de un Atlético en Champions. Cada año ha ido logrando los objetivos que le pidieron los dirigentes rojiblancos y el reto de jugar la primera competición continental le tira mucho. Pero México está siempre presente. Y no era cuestión de quedar mal con nadie. Y menos con los dirigentes mexicanos, que incluso vinieron a hablar con él a Madrid. El técnico no quería hacer de menos a los representantes de la selección mexicana y por eso esperó para confirmar su futuro. Pero en la comida del miércoles pasado Aguirre dejó claro que seguiría. Así se lo comentó a dirigentes, demás técnicos y plantilla del Atlético. Ellos son los que tenían que conocer de su boca la decisión. Desde ese momento se acabaron el dilema y la incertidumbre. Y así lo fueron manifestando los jugadores rojiblancos.
Pero hasta el final de Liga no tenía previsto decirlo públicamente. Así había que hacerlo. Respetar a todos. Porque en México nadie duda de que Aguirre cogerá las riendas de la selección después del Mundial de 2010. Dirigir a su equipo nacional es algo muy importante para un técnico. Él ya ha estado en el cargo y volverá a ocupar el banquillo de México, pero hasta entonces el Atlético es su presente. Y el club ha preferido la continuidad avalada por los resultados que meterse en aventuras de final desconocido. Así, en los últimos días, cada cual ha representado su papel en esta historia.



