Yo digo Pedro P. San Martín

Gallardón y la bufanda de Madrid16

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No descubro nada si digo que a Gallardón no le va el fútbol. Bastó con mirar al palco del Bernabéu el domingo, donde brilló por su ausencia. Esperanza Aguirre anduvo más lista también en esto, acudiendo a la cita por si el Real Madrid daba otra alegría a la Comunidad que preside. El señor alcalde se lo toma con más distancia, la suficiente para no tener ni un detalle generoso con el club en el día de su gran fiesta por el título. Si los blancos quieren bailar en La Cibeles, que pasen por taquilla. Y, encima, con una clavada histórica: ¿Cómo puede costar 200.000 euros poner y quitar cincuenta andamios alrededor de la fuente? ¿Y 70.000 euros más por meter un amplificador de sonido para que suene el himno madridista? La factura la debe extender uno del Atleti, y muy resentido.

Gallardón no tiene subvenciones para esta exaltación de la ciudad de Madrid, por lo visto. Pero sí estuvo rápido para requerir del club que luzca en la diosa un cartelón olímpico de Madrid16, en lo que será un escaparate ante las televisiones del mundo. Naturalmente, Ramón Calderón no se negó a tan acertada petición. Faltaría más. Pero ni el edil ni M16 soltarán un euro por esta contraprestación. Es una promoción de interés público y hay que colaborar, sugiere sibilinamente el consistorio. Lo increíble es que Gallardón, en un subidón transitorio, propuso que Raúl pusiera a La Cibeles una bufanda de Madrid16. Eso ya no pasó el filtro en las oficinas del Bernabéu. No, señor alcalde, eso era demasiado. El Madrid lo pone todo: el título, la gente feliz en la calle, el orgullo de una ciudad y además paga una factura brutal por no pisar a la diosa. Total, para que al día siguiente un empleado de jardinería se encarame a la fuente y se lleve la bufanda por la cara.

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