La crisis de los porteros pasa factura

Noticias relacionadas
El Depor ya respira bien, e incluso mira hacia Europa. Con la tranquilidad y la renovación de facto de Lotina, empiezan los movimientos. El primero se da en la portería, el centro neurálgico de una crisis que estalló en enero cuando Munúa le pegó un puñetazo a Aouate en el vestuario de Abegondo. Desde aquel momento Lotina anunció que ambos tomarían las de Villadiego en verano, y ahora ya se sabe que pagarán la factura. La del uruguayo, el agresor, es evidente. La otra, la de Dudu, más enrevesada. En estas páginas el israelí prometió dar explicaciones al final de Liga. Lo que él, el presidente, el técnico y los compañeros digan, aclarará este tema tabú.
La operación Aranzubia tiene las líneas maestras de Lendoiro. El portero del Athletic llega con la carta de libertad y con hambre de ganarse el pan que le negó Caparrós. Ingresará un buen dinero por Aouate, e incluso puede que por Munúa, con una cotización más baja por las pocas oportunidades que ha tenido en los cinco años que lleva en A Coruña. La única duda es si la apuesta por el portero de Logroño (coetáneo de Casillas y Dani Mallo) es acertada. Si Aranzubia, que tiene condiciones y experiencia de sobra, vacila, el recambio será Fabricio. Es una apuesta valiente para un puesto clave, pero a ambos porteros les sobra calidad. Me gusta que el Depor se mueva rápido, y puede que ésta no sea la única novedad en las próximas semanas. Al tanto.



