Una carrera de 233 atletas
Noticias relacionadas
El cross en Gran Bretaña tiene otro sabor. Un sabor añejo que nos llega a través de películas como Carros de fuego o libros como La soledad del corredor de fondo. Es atletismo en estado puro, sobre espacios abiertos, praderas y colinas. Desde Holyrood Park, en el corazón de Edimburgo, hoy vamos a disfrutar de este ambiente con los Mundiales de cross, la competición más pura de cuantas existen. No hay mínimas de participación, ni eliminatorias, ni las cosas del atletismo moderno porque al no ser la carrera en un estadio tampoco hay limitaciones de espacio. Se trata de una carrera a lo bestia, con 233 atletas de 53 países diferentes en la carrera senior masculina colocados en la línea de salida para hacer algo más de 12 kilómetros.
Nosotros, desgraciadamente, poco tenemos que hacer sobre ese escenario. Hubo un tiempo en el que sí. Había menos competencia. Veníamos del Cross de las Naciones, donde participaban fundamentalmente países europeos, y hasta que los africanos se incorporaron masivamente a los Mundiales, Mariano Haro estaba en las posiciones de cabeza y Carmen Valero llegó a ganar dos veces. Ahora nos es imposible permanecer arriba en la carrera. Y cada vez nos alejan más. Porque son los nueve atletas etíopes, los nueve kenianos, pero también los nueve de Qatar y los siete de Bahrein cuyo origen es mayoritariamente africano. Más los marroquíes, los tanzanos, los eritreos... ¡Uff! Quedar entre los 50 primeros a lo mejor ya está bien.




