En vanguardia de la natación
Noticias relacionadas
Regresó el equipo de natación con sus 12 medallas y 24 récords de España. Un botín sin precedentes. Esta vez sí hemos cogido el tren a tiempo. Un tren que traslada la natación a velocidad de vértigo. A velocidad de vértigo, porque en la natación moderna no hay campeonato que no registre marcas asombrosas. En estos Europeos mismamente se batieron por seis veces los récords del mundo de cuatro pruebas y por doce veces los de Europa en otras ocho modalidades. La natación es el deporte que registra mayor capacidad de progreso. Y ya es difícil, porque parte de unas marcas consideradas extraordinarias. Fueron las cosechadas en los años 70 y 80 por las nadadoras de la extinta RDA que era nada menos ¡paradigma del dopaje!
Tan extraordinarias que entre 1976 y 1988 hicieron ganar a la RDA 47 oros olímpicos. Tan extraordinarias como las que conseguían sus atletas. Pero hay una diferencia: mientras algunos récords del atletismo siguen vigentes, de la natación no queda ninguno. Aquellas marcas de Kristin Otto, Kornelia Ender, Ulrike Richter o Andrea Pollack hoy no valdrían ni para entrar en las finales. Mireia Belmonte, por ejemplo, ganó el bronce en los 200 mariposa con dos segundos menos que Pollack cuando se proclamó campeona olímpica. La natación ha evolucionado tanto que no ha habido necesidad de borrar los récords sospechosos. Han ido desapareciendo gracias a un progreso del que ahora nosotros también formamos parte.




