Bienvenida la candidatura del 16

Bienvenida la candidatura del 16

Cuando una ciudad es candidata olímpica los beneficios que reporta a sus ciudadanos son muchos. ¡No digamos ya si gana! Ejemplo: Barcelona. Madrid sigue en su lucha por el 2016 y aunque las grandes batallas se libran en el extranjero para convencer uno a uno a los miembros del COI de que nos voten, en la ciudad no cesan los actos de promoción. También son necesarios, pues hay que vender realidades. Ahora Madrid se ha metido en un programa para inculcar los valores medioambientales en los colegios, que el medio ambiente se ha convertido en una de las debilidades del COI. Es un programa con siete puntos, pero el que más les va a gustar a los chavales es la Escolimpia que se prepara para el curso venidero.

Baloncesto, balonmano, atletismo, voleibol, fútbol sala, gimnasia y unos cuantos deportes más formarán el programa de competiciones. Unos juegos escolares del Ayuntamiento para niños y niñas de hasta 15 años que antes no tenían. Madrid ya tiene sus juegos escolares de la Comunidad, pero para institutos y jóvenes de mayor edad. Pues ahora los pequeños también. Estupendo. Por eso digo que la sola candidatura olímpica de una ciudad no aporta más que beneficios. Los niños podrán crecer bajo los valores que reporta una educación deportiva correcta (trabajo en equipo, afán de superación, juego limpio, rechazo a la discriminación, etc) y la candidatura olímpica, beneficiarse de las cosas bien hechas. No vamos mal.