A Barcia se le amontonó el descaro

Noticias relacionadas
El doble rasero sigue más vigente que nunca en el fútbol español. Y el Zaragoza volvió a sufrirlo anoche frente al Barcelona por obra y gracia de Bernardino González Vázquez, otro árbitro de cámara y un consumado especialista en pitar penaltis favorables al Barça, y de su asistente Barcia Fernández .Anoche en La Romareda su descaro fue mayúsculo: no vieron como Henry marcó en la primera parte tras acomodarse el balón con el brazo, pero les faltó tiempo para castigar a Juanfran cuando controló un balón muy forzado con el hombro dentro del área a diez minutos del final. Ese penalti, que sólo vieron ellos dos, decidió el partido, hundió al Zaragoza y abrió un nuevo escándalo en la Liga. Sí, el Barça juega con viento de cola. Y al Zaragoza jamás le dan nada.
El descaro de González Vázquez y de su juez de línea se llevaron por delante un partido igualado, en el que el Zaragoza jugó muy atrincherado. No fue la noche de Diego Milito, que sostuvo un duelo a cara de perro con su hermano y le afectó en exceso el penalti que mandó a las nubes. Pero Oliveira, el arma secreta de Irureta, le cogió el relevo a lo grande. Para un Zaragoza que jugó con nueve jugadores por detrás del balón, Oliveira fue una bendición. Suyo fue el único gol legal del partido.



