Calderón si sabe de milagros

Lo fácil es cargar contra el optimismo irreductible de Calderón: "Creo que los milagros no se dan dos veces". Le tachan de soberbio y de vender la piel del oso antes de cazarlo. Y yo me pregunto. Acaso el aficionado madridista se quedaría más tranquilo si su presidente dijese: "Estoy asustado con la posible remontada del Barça. No lo veo nada claro...". El fútbol lleva años sumido en declaraciones de encefalograma plano, sin pasión, embutidas en ese fair play fariseo e hipócrita. Calderón dijo el año pasado en Panamá, cuando el Barça estaba a cinco puntos y sólo el AS y su Cofradía del Clavo Ardiendo creían en la remontada, que "ganar la Liga es posible y lo haremos". Calderón sabe que fue un milagro y lo reconoce con humildad. Pudo decir a Cuatro que sólo el Madrid y el peso de su historia son capaces de lograr semejante gesta (yo lo creo), pero prefiere reconocer que estas cosas sólo pasan una vez en la vida. El Barça está vivo, pero el culé debe entender que esta Liga se decidió el 23 de diciembre en el Camp Nou. Inolvidable.



