Sobre el Himno y el deporte

Actualizado a

La Marcha Granadera, creada en el siglo XVIII, es el himno de España. No hay que sentirse menos porque no tenga letra. Me viene a la mente el himno de Japón, que tampoco tiene letra y es tan emotivo como cualquier otro. ¿Tan difícil es aceptar las cosas como son? Las tradiciones tienen el valor de generar un vínculo con el pasado para el pueblo que la tiene. Insistir en ponerle letra sería como querer reconstruir el Alcázar de Segovia con hormigón, ventanales y acero, porque es lo que se lleva.

Noticias relacionadas

Me gusta ver a los deportistas españoles escuchando su himno sin letra. Es una melodía que los inunda por dentro y que nunca ha mermado los logros deportivos de España. Por otro lado, que esta búsqueda sea motivada por razones deportivas, me parece un despropósito. Más una acción de marketing que una aspiración nacional. Es más, la pluralidad que goza hoy España, con varios idiomas, dimensiona aún más a un himno sin letra, como respeto a esa pluralidad.

Llevado al deporte, el himno tal y como está, representa a cada uno de los atletas/jugadores, respetando su origen y haciéndolo sentir parte de un todo más grande. Como debe ser una nación, como debe ser un deporte.

Inicia sesión para seguir leyendo

Sólo con tener una cuenta puedes leer este artículo. Es gratis
Gracias por leer

Te recomendamos en Opinión

Productos recomendados