Yo digo Jaime Del Olmo

El bueno es siempre el pequeño

Actualizado a

Noticias relacionadas

Reconozco que Munitis me despierta una admiración tremenda desde su primera etapa en el Racing. Me tiene ganado para los restos. Quizá porque nunca fui nada jugando al fútbol y mi calidad técnica era completamente nula, me identifico más con los jugadores de pura casta que con los exquisitos arquitectos del fútbol. Munitis es todo eso y mucho más. Bajo esa fachada de persona impenetrable se esconde un tío tímido y cercano que siente como nadie los valores del racinguismo. Pedro se transforma durante los partidos en pura furia, a pesar de que a sus 32 años esté cerca el fin de su trayecto futbolístico al más alto nivel. Todas las opiniones son válidas y algunos, con los números en la mano, le bajan del pedestal apuntando que como delantero no está a la altura, que no mete goles...

El gran entrenador Laureano Ruíz (mejórate, maestro) apuntó el año pasado que el importante del equipo no era Zigic, sino Munitis. A grandes rasgos defendía que el grande no sería nada sin el pequeño, que el del Barrio Pesquero hace buenos al resto. Salva es un ariete que llegó a ser pichichi, sí, pero a que no adivinan quién era su compañero en el ataque...

Inicia sesión para seguir leyendo

Sólo con tener una cuenta puedes leer este artículo. Es gratis
Gracias por leer

Te recomendamos en Opinión

Productos recomendados