Ni rastro de Healy en Las Palmas
Noticias relacionadas
Conscientes de su inferioridad desde el primer momento, Irlanda del Norte entregó el partido, el balón y las escasísimas posibilidades que tenía. Sólo jugó para evitar la goleada y lo consiguió gracias a que Taylor le sacó un par de balones a Güiza y a que España jugó todo el partido a medio gas. Poco se puede destacar de los norirlandeses, que están en un proceso de rejuvenecimiento evidente, pero necesitan rivales de un nivel inferior. Healy ni apareció. Era imposible que lo hiciese tan lejos del balón. Sorprendió la ausencia de Lafferty, uno de los mejores ante Suecia y que apareció en la segunda parte, cuando ya estaba todo perdido.
Flojos por alto los centrales Craigan y Hughes, que tuvieron la suerte de enfrentarse a un solo delantero en contra. No apareció Davis, el único capaz de organizar un poco el fútbol norirlandés, y tampoco las bandas, con Sproule y Brunt. En realidad, sorprende que Irlanda del Norte haya sido capaz de ganar a España, Suecia y Dinamarca en Belfast; su nivel real lo vemos a domicilio, con derrotas en Letonia e Islandia. Tendrán que buscar un recambio para el veterano portero Taylor, aunque su suplente Carroll tampoco parece el hombre idóneo para ello.




