Yo digo Pedro P. San Martín

Karaiskakis no puede ser otro Pizjuán

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La experiencia del Pizjuán pone en alerta sobre lo que puede ocurrir hoy en Grecia. Por lo visto a los jugadores del Madrid les agobió la agresividad del Sevilla, los marcajes férreos y esa presión inmisericorde hasta el minuto 90. Pues me temo que en el estadio Karaiskakis los hombres de Schuster tendrán ración doble. El Olympiacos no regalará caramelos y sin alcanzar el nivel perfecto del Sevilla en juego, lo normal es que propongan un partido tenso, rudo, agotador y exigente. Es decir, Schuster tiene que pedir a su equipo compromiso para ir a la lucha, para soportar lo que caiga y para ser capaces de responder con la grandeza que se le presupone al Madrid. Esa gradeza pasa por jugar al fútbol con clase, velocidad y entereza. Sin lamentos.

Salvo sorpresa, Schuster entregará la batuta del equipo a Sneijder y confiará en ataque en Robinho, Raúl y Van Nistelrooy. Es un grupo de talento indiscutible, pero en Sevilla quedó cierto aire de impotencia en la pugna cuerpo a cuerpo por parte de los tres de arriba, y también en cuanto a Guti, que hoy causa baja. De ahí el desolador dato de no haber tirado ni una sola vez a puerta en la segunda parte. Esto no debería repetirse jamás en el Madrid. Los delanteros tienen que esforzarse más, apretando el acelerador, buscando desmarques, moviendo el balón rápido y preciso. El Olympiacos no ha perdido aún en siete partidos en su liga y eso habla de lo que le espera al Madrid. Sneijder impulsará al equipo y más vale que sepa contagiar nervio y valor en el Karaiskakis.

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