El COI ya conocía bien Pekín

El COI ya conocía bien Pekín

Se han encendido las alarmas sobre los Juegos Olímpicos de Pekín. Llegó Jacques Rogge y el día coincidió con la máxima contaminación de la ciudad por la completa ausencia de viento. Pekín lleva varios días sin que se mueva una hoja y esa contaminación se fue acumulando hasta poder masticarse. Eso sucede en todas las otras grandes ciudades del mundo aunque, la verdad, a un nivel menor. No todas tienen la inmensa extensión de Pekín, ni su cinturón industrial, ni su abandono en la adopción de medidas eficaces para reducir la contaminación. Sin embargo, Rogge lo mismo respira aliviado mañana, cuando la posibilidad de lluvia sobre Pekín es del 50% y esas gotas ayuden a limpiar el aire de la ciudad.

No obstante, lo de la contaminación de Pekín era algo sabido por los miembros del COI. Algo sabido y constatado por algunos de los deportistas que allí han competido. Recientes están las críticas de atletas y ciclistas, que llegaron a sugerir sacar las pruebas de maratón y ciclismo fuera del casco urbano ante las dificultades respiratorias que experimentaron. A nosotros, desde luego, no nos va a pillar desprevenidos. Gracias a un acuerdo de cooperación firmado por el CSD, las delegaciones españolas llevan viajando a China desde hace un año -la última vez fue el mes pasado- y saben lo que se van a encontrar. De momento algunos ya aconsejan no hacer la concentración previa en Pekín... para mantener limpios los pulmones.