Papás, en 1987 hice novillos

Noticias relacionadas
M is queridos papás, hoy os tengo que dar un pequeño disgusto, aunque sé que, como siempre, sabréis perdonarme, sobre todo porque han pasado ya 20 años de la travesura. Papás, ahí va mi confesión: el 30 de abril de 1987 hice novillos para ver la etapa de la Vuelta a España que acababa en Cerler. No recuerdo a qué clases falté, pero no os preocupéis: a toro pasado ya sabéis que aprobé con nota aquel 3º de B.U.P. La Vuelta, que se celebraba entonces en primavera, llegaba por primera vez al puerto que ayer acogió el triunfo de Piepoli. Mi compañero Pedro Taravillo, al que he perdido la pista como a muchos de los amigos de entonces (últimamente sólo sé de Juanjo Vidal), vivía muy cerca del Instituto Alameda de Osuna, así que, como no estaban sus padres, nos fuimos cuatro o cinco a su casa a ver la etapa por la tele. No pudimos resistir la tentación.
M e acuerdo que Lale Cubino logró su primer gran triunfo (luego también cazó etapas en el Giro y el Tour) y que Raymond Dietzen se puso líder, aunque esa Vuelta la terminó ganando Lucho Herrera, uno de esos escarabajos que nos enamoraron en los 80. Más que los novillos, lo que me preocupa de aquel recuerdo es otra cosa: ¿algún chaval faltaría ahora a clase para ver una etapa ciclista?



