Cumpleaños de sinrazón

Ha pasado un año. Demasiado. Tiempo suficiente para efectuar un análisis frío y alejado de pasiones subjetivas. La conclusión es demoledora: el 7 y la Roja son un matrimonio que debe reconciliarse ya. Lo mejor para Raúl es que cada día que pasa ha aumentado entre la afición la sensación de que Luis dio un caprichoso puñetazo en la mesa que a fecha de hoy se ha convertido en una injusticia cuyo eco acabará levantando a un país entero. Nunca entendí que el gran capitán fuese el que pagase el pato del hat-trick de Healy, porque recuerdo que Puyol (un jabato noble, no lo discuto) fue culpable en dos de los tres goles irlandeses. Pero Aragonés fue demagogo y segó la hierba talando el árbol más señorial del bosque. El valor se demuestra rectificando. Luis, estás a tiempo...



