El deporte preferidode Caín

Noticias relacionadas
El ciclismo navegaba antes entre la insolidaridad y la táctica del avestruz: "mientras que no me toque a mí", "pío, pío que yo no he sido", "sálvese quien pueda"... Todavía se mantienen algunos de esos rasgos de personalidad, pero los estamentos de este deporte han cambiado y ahora practican directamente el cainismo y la antropofagia: la puñalada en la espalda y devorarse a sí mismos. La UCI anunció el pasado miércoles que había indicios de la implicación de Alejandro Valverde en la Operación Puerto e instó a la Federación Española a abrirle expediente para evitar su participación en el Mundial de Sttutgart. Casualmente faltaban tres días para el inicio de la Vuelta. ¿Casualmente? La UCI mantiene un pulso con las tres grandes rondas y con las cuatro federaciones más importantes (España, Italia, Francia y Bélgica) a causa del ProTour, aunque en el fondo sólo haya una razón: el poder y el dinero. Esa misma casualidad ocurrió en el último Tour, cuando se esperó al comienzo de la carrera para filtrar el positivo de Kessler y las espantadas de Rasmussen. A eso se refería Fulgencio Sánchez cuando dijo hace dos días: "La UCI mete la pata con tal de hacer daño".
Con lo que está cayendo en el ciclismo, usar el dopaje como arma arrojadiza es de una ruindad extrema y de una eficacia dudosa. En realidad es pegarte un tiro en tu pie. Mientras sus dirigentes se dan de mamporros, el ciclismo ha pasado al epígrafe de Otros deportes en las encuestas del CIS sobre las preferencias de los españoles. Es sólo un ejemplo. Pues que sigan así...



