El auténtico 'fichaje' de invierno

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Lo recuerdo como si fuese ayer. Minuto 89 en La Romareda. 2-1 para el Zaragoza. En el Camp Nou, 2-1 para el Barça gracias a un gol fraudulento de Messi con la mano. El alirón a hacer gárgaras, Cibeles imaginando otro año sin fiesta y la Cofradía del Clavo Ardiendo a punto de fundirse en un mar de desesperación. Pero llegó él, Ruud, Van the Man, el holandés de la conciencia tranquila que nació gritando gol hace 31 años en Oss, un pueblecito donde no existen el estrés ni los malos rollos. Metió su pie derecho para empatar, firmar su gol 17 lejos del Bernabéu y esperar un milagro en Barcelona. Y llegó 17 segundos después, el mismo número que su dorsal y su récord. Significativo conjuro numérico. Y fue Tamudo, el rey de la montaña mágica de Montjuïc, el que hizo estallar de júbilo al 70% de este país. Los madridistas.
Van Nistelrooy fue el otro artífice de la Liga número 30, la más celebrada de la historia del club. Conviene ser justo con este delantero centro desgarbado y con falsa apariencia de torpón. Un piernas, que diría un castizo. Ruud se hizo respetar desde la marcha de Ronaldo al Milán, dado que el brasileño le tenía opacado por su indiscutible glamour, aunque no por sus goles. Los números reflejan que Van Nistelrooy fue el mejor 'fichaje de invierno'. Mientras que estuvo Ronie, el tulipán de oro firmó sólo nueve goles. Cuando emigró a Italia El Fenómeno, se sacudió los complejos del star system y metió 16. Uno tras otro. Hasta el de La Romareda. El gol del éxtasis pretamudiano...



