Yo digo Juan Gutiérrez

Vinokourov, el gol de Eller y el 'Giro della pipì'

Juan Gutiérrez
Subdirector de AS
Subdirector de polideportivo. Ha desarrollado toda su carrera en AS desde 1991. Cubrió dos Juegos Olímpicos, siete Mundiales de ciclismo y uno de esquí, 12 veces el Tour y la Vuelta, seis el Giro… En 2007 fue nombrado jefe de Más Deporte, puesto que ocupó hasta 2017, cuando ascendió a subdirector en las áreas de Motor, Baloncesto y Más Deporte.
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En el ciclismo no existe una regla tácita para el caso de caídos y lesionados. No se puede tirar el balón fuera, como ocurre en el fútbol... casi siempre. La pasada campaña vimos cómo Eller marcó el gol de la victoria para el Atlético de Madrid frente al Villarreal con Guille Franco convaleciente en el área. La acción fue calificada en general de poco ética. Pero todo es opinable. ¿Fue más ética, por ejemplo, la 'Mano de Dios' del irrepetible Maradona frente a Inglaterra en el Mundial de México 86? Me meto en camisas de once varas con el fútbol para introducir una cuestión similar del ciclismo. El jueves se habló mucho sobre si el pelotón debía haber esperado o no a Alexandre Vinokourov tras su caída. Hubo opiniones para todos los gustos. Eusebio Unzué justificó el acelerón del grupo "porque estaba en juego la victoria de etapa", mientras Matxin criticaba a "un equipo que no había hecho nada en todo el día y se puso a tirar".

El debate podría alargarse hasta la eternidad. En el Tour 2003, Lance Armstrong se cayó en la subida a Luz Ardiden y sus rivales frenaron. El americano venció luego en la cima y sentenció su quinta victoria frente a Jan Ullrich. En la Vuelta 2004, Alejandro Valverde se accidentó camino de Caravaca de la Cruz. Todo el pelotón ralentizó el ritmo menos el fugado, David Zabriskie, que aprovechó para ganar la etapa. ¿Por qué un día se espera a Armstrong o Valverde y otro se acelera contra Vinokourov? Aquí nadie se aclara. De hecho, el ciclismo también tiene pícaros, corredores mitificados por acciones similares a la Mano de Dios. En 1957, Charly Gaul, firme maglia rosa, paró a orinar en la etapa Como-Trento. En ese momento, Gastone Nencini, Louison Bobet y Ercole Baldini atacaron con rabia. Miguel Poblet acabó ganando la etapa, mientras que estos tres coparon el podio por ese orden. Aquella edición se conoce desde entonces como el Giro della pipì.

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