'Metze' será el abuelo de los fichajes

Aunque en las imágenes que acompañan a esta doble página contemplamos un Metzelder sin arrugas y con pinta de fornido adolescente, vayan planteándose que a pesar de sus tiernos 26 años este 'alemanote' sanote y poseedor de un perfecto castellano será el abuelo de los refuerzos blancos de este verano del cambio. A Mijatovic se le ha metido en su montenegrina cabeza rejuvenecer el parque móvil de una plantilla que llevaba años fosilizada por culpa del glamour de los años y de la autosuficiencia del éxito. Un problema que va a quedar resuelto gracias a esta refrescante apuesta de futuro, más propia de chavales que van a pasar un fin de semana en Port Aventura por su acné juvenil. Tomen nota de la edad de los que han venido, vienen y vendrán. ¡Ni una arruga!
Noticias relacionadas
Aparte del gigante del Borussia que admira a Cannavaro (se nota que Christoph es un tipo noble, que este año ha visto pocos vídeos del Madrid), los nuevos Men in White son todos unos críos: Pepe (24 años), Saviola (25), Soldado (22), Drenthe (20), Robben (23), Reyes (23), Huntelaar (23), Baptista (25), Cesc (21) y Kaká (24). Dado que se fueron Roberto Carlos (34), Beckham (32), Ronaldo (30) y Pavón (27), reconozcamos que se está consumando un atractivo lifting en una plantilla que ha cerrado Jurasic Park para inaugurar Juvenalia 2007. Lo de Dudek (34 años, verdugo del Milán en Estambul) me lo tomo como un generoso guiño a los carrozas de mi generación.
La edad media del equipo bajará en tres años, acorde con el espíritu del nuevo capitán del barco. Schuster, a sus 47 años, se muestra como un niño al que acaban de dar el regalo de Reyes Magos con el que soñaba desde la cuna. Conversé el pasado lunes con el alemán quince minutos antes de partir rumbo a su país para darse unos días de respiro. Les juro que me dieron ganas de hacerme liliputiense para meterme en la línea telefónica y poder fundirme en un blanco abrazo con él. Está feliz, habla del Madrid con un orgullo propio de un tío nacido en la calle Concha Espina, y me prometió lo más importante: "Tomás, el Bernabéu volverá a disfrutar con el fútbol". Bernardo, bienvenido al Madrid de las Maravillas



