Yo digo Juanma Trueba

Los sinuosos caminos del alirón

Actualizado a

Según se explica en el libro Futbolcedario, escrito por Alfredo Relaño, la palabra "alirón" tiene su origen en México, donde denominaban así el ala de un ave sagrada, que debidamente ornamentada, se entregaba a los campeones de una competición deportiva o de habilidad. Aunque menos autorizadas (naturalmente), existen otras versiones sobre el origen de la palabra. Hay quien considera que es una derivación de la expresión inglesa all iron, utilizada en el siglo XIX por los ingenieros británicos en Vizcaya o Huelva (según las fuentes), para autentificar la pureza del hierro extraído en las minas. Como la pureza del metal significaba paga extra, los mineros coreaban "¡All iron, all iron!", sin que sea difícil imaginar cómo su alegría se transformó pronto en "¡alirón, alirón!".

La siguiente acepción nos remite al Madrid de 1913. Según el Diccionario de Frases Hechas de Alberto Buitrago, en el Teatro Romea la cupletista Marietina estrenó ese año una canción titulada El alirón: "En Madrid está de moda la canción del alirón/y no hay nadie en los madriles que no sepa esta canción/pues las niñas ya no entregan a su galán su corazón/si no sabe enamorarlas entonando el alirón/ Alirón pon, pon/Alirón, pon, pon". Según los defensores del origen cupletero de la palabra, cuando Teresita Zazá estrenó esta canción en Bilbao, el Athletic estaba a punto de ganar el campeonato, lo que inspiró a la intérprete para añadir la triunfante coletilla: "Alirón, Alirón, el Athletic campeón".

Noticias relacionadas

Para confundir más las cosas, la Real Academia nos incorpora una última pista que nada tiene que ver con las anteriores. Según el RAE, "alirón" tiene su germen en la Reconquista y procede de la voz árabe ali'lán, que significa "proclamación". De darlo por válido, no suena tan raro que el ejército cristiano, para mofarse del vencido, celebrara sus victorias copiando grito e incorporando acento propio, y quizá hasta ritmo cupletero: "Alilón, alilón, don Pelayo campeón".

Sin que pueda confirmarse si la frase "cantar el alerón", es derivación olorosa y fracasada del grito triunfal, lo que nos enseña la historia es que hay expresiones que se deben utilizar con fundamento y prudencia. Por el eco. Por si cantas tú y contesta otro.

Te recomendamos en Opinión

Productos recomendados