Roland Garros es otra cosa
Noticias relacionadas
Pues ya tenemos Roland Garros aquí. Un Roland Garros más interesante que nunca. Porque Nadal, rey de la tierra, ya ha demostrado su mortalidad, y porque a Federer sólo le falta este torneo para competir con los más grandes de la historia del tenis, después de ganar cuatro Wimbledon, tres Abiertos de Australia y otros tantos de Estados Unidos. Y no es que Federer carezca de condiciones sobre tierra, pues suma seis torneos en su carrera, sino que en los últimos años ha coincidido con el mejor Nadal. Nunca podía con él hasta que hace dos semanas le ganó en Hamburgo. Pero quiero ser optimista. Roland Garros es distinto. Ahí los partidos son al mejor de cinco sets y, sobre tierra, Nadal no tiene rival cuando el partido se alarga.
Nadal aún no ha perdido un solo partido en tierra a más de tres sets. Estamos hablando de partidos que superan las tres horas y que incluso llegan a las cinco, como fueron las finales de Roma 06 y 05 ganadas ante Federer y Coria, donde la mayor resistencia física se acaba imponiendo. Mas precisamente por ese poderío, raras veces Nadal necesita llegar a los cinco sets para ganar. En Roland Garros, ninguna. Doce partidos y doce victorias: siete en tres sets y cinco en cuatro. El palmarés de Federer, en cambio, presenta veinte victorias y ocho derrotas, habiendo tenido que llegar en ocho partidos a los cuatro sets y en dos a los cinco. París sigue siendo su asignatura pendiente, precisamente donde Nadal sólo ha sacado matrículas.




