El Madrid acabó cardíaco
Noticias relacionadas
Plaza aprendió ayer una lección: en los playoff no hay que dejar levantarse al rival. Le pilla el partido de ayer a Ferrándiz ganando por 16 y lo que hace es ir a machacar. Plaza, en cambio, hizo debutar instantes después a Moiso -ya lo había hecho antes Llull- y el Madrid encajó un parcial de 9-15. Tiempo había para rectificar, pero que si las cosas comienzan a no salir como se esperan, que si una técnica del propio Plaza -cómo no empezar a ponerse nervioso-, un triple del Pamesa a continuación, un parcial de 0-10 que le pone delante, 71-71 a falta de cinco minutos, 77-76 a falta de dos, 77-78 a falta de uno, 80-81 a falta de treinta segundos. Sí, el Madrid ganaría, pero acabó cardíaco. Y todo por dar vidilla al rival.
Claro, que ahora son otros tiempos. En los de Ferrándiz el calendario no estaba tan sobrecargado y podía permitirse exprimir a sus jugadores. Plaza, no. Plaza tiene una plantilla con 54 partidos -veinte más que la del Pamesa- a sus espaldas, incluidas dos finales, y necesita dar relevos. Por eso ha fichado a Moiso y a Llull. Éste es un base prometedor, de futuro. Tuvo sus minutitos y es un chaval para contar con él. Moiso es un hombretón no de futuro, sino que ha llegado para dar descanso a los pívots. Fue lo que hizo, pero ahí el Madrid dejó levantarse al Pamesa. Encomiable su reacción, propiciada por el despertar de Douglas. Promete este segundo partido de mañana. El Madrid, si quiere ganar, tendrá que hacerlo con todo.




