Yo digo Guillem Balagué

Becks, en el campo que más le gusta

Guillem Balagué
Redacción de AS
Actualizado a

Noticias relacionadas

Ya se sabe que, fuera de los terrenos de juego, David Beckham no es una nueva versión de Hernán Solari, armado con su cámara de fotos rastreando el madrileño Rastro. Ni tampoco es en casa un futbolero que, como Raúl, se traga partidos de otros campeonatos. No se pelea con su mujer por el mando cuando juega el Atalanta, por poner un caso. A Beckham denle un reto de noventa minutos, en un estadio con sabor añejo y sonido inglés, pongamos por ejemplo San Mamés, y ahí no hay otro como él: corre, mete la pierna, se pelea y no entiende de jerarquías ni prestigios. De hecho, como no conoce a los rivales contra los que se enfrenta, para él solamente son enemigos a los que robar el balón y batir, para luego chocar las manos como caballeros. No es casualidad que su paso por la Catedral, especialmente en el partido de Copa del Rey de la temporada pasada, sea todavía recordado.

Ha vuelto David Beckham y, aunque puede que le pese a más de uno en la plantilla madridista, con él regresa un plus de agresividad (sin mencionar su calidad en el pase y los balones parados medidos que pone) que agradece el equipo. Y tanto que lo agradece. Vamos, que los hay mejores que él, pero no son ingleses. Lo del nuevo corte de pelo lo dejo para los de la contraportada, aunque en este caso vaya en la portada.

Inicia sesión para seguir leyendo

Sólo con tener una cuenta puedes leer este artículo. Es gratis
Gracias por leer

Te recomendamos en Opinión

Productos recomendados