El nuevo clásico del tenis
Noticias relacionadas
La historia del tenis se engrandece así: con duelos repetidos y fabulosos. Nadal y Federer disputarán hoy su séptima final, dos de ellas de Grand Slam, y el acontecimiento confirma su dominio absoluto y su mérito inmenso, porque hablamos del deporte individual (junto al golf) con más jugadores de primer nivel. En los 20 primeros puestos del ránking (y más allá) hay tenistas de un talento extraordinario, candidatos naturales a cualquier título si no fuera por la existencia de estos dos extraterrestres. Sin embargo, aunque algunos se empeñen, la gloria del tenis no se mide por el número de títulos, sino por los combates épicos. Y es en ese apartado emocional donde Nadal y Federer están escribiendo una leyenda que prevalecerá sobre los trofeos y los cheques.
No es casual que John McEnroe sea uno de los tenistas favoritos de muchos aficionados. Por encima de sus títulos y su carácter, de su estilo, quedan sus míticos duelos con Borg (nueve finales), con Lendl (20 finales) y Connors (15). Becker y Edberg alimentaron su respectivo prestigio con 16 finales, las mismas que se disputaron Sampras y Agassi. Si pensamos que Nadal tiene 20 años y Federer 25, no resulta descabellado pensar que su rivalidad se situará a la altura de las más recordadas de la historia. Ignoro si ellos lo saben, pero se necesitan. Porque ha llegado un momento en que sólo la victoria ante ese enemigo otorga puntos de gloria. También los necesita el tenis. Demasiado tiempo esperando dos jugadores así. Y uno es nuestro.



