Diego es el camino a la Champions

Noticias relacionadas
La búsqueda de un goleador constituye siempre materia crítica para un club del tamaño del Real Zaragoza, cuyos biorritmos competitivos suelen depender de forma directamente proporcional con la presencia de un gran delantero. Y en el Zaragoza hay tradición. En los años 50 y 60 se reunieron especialistas como Chaves, Parés ("era un cazagoles", recuerda Avelino), Seminario, Murillo, Marcelino o Villa. Los Zaraguayos tenían a Ocampos, Diarte y Arr luego vendrían Pichi Alonso, Valdano, Amarilla, Pardeza o Rubén Sosa. Y más tarde, Esnáider, Morientes, Milosevic, Villa y, ahora, Diego Milito...
El argentino es el último de una saga de futbolistas que salvaguardan las grandes aspiraciones del Zaragoza. Cualquier triunfo a lo largo de la historia está subrayado por la presencia de uno o varios grandes goleadores. Es la lógica implacable del fútbol. Al margen de otras estrellas y de un gran oficio defensivo de todo el equipo, si el Zaragoza de este año alcanza el éxito de la Champions, se lo deberá antes que a nadie a los goles de Diego Milito.



