Yo digo Pedro P. San Martín

Capello y el club deben ser justos

Actualizado a

Noticias relacionadas

Robinho fue el 'Clavo ardiendo' al que se agarró el madridismo en la tarde del Nàstic por una razón esencial: levantó a un Madrid sin ritmo, sin atrevimiento y ahogado en la red del rival. Capello sorprendió no alineándole de titular, en una apuesta arriesgada y equivocada. El técnico volvió a renunciar a la fantasía, al único jugador con capacidad de sorpresa, para dar un 'caramelo' a su compatriota Cassano, que venía enfadado del Camp Nou por no jugar. Robinho saltó al campo enfurecido con Capello y fue su gran día.

No es que Robinho sea una garantía de éxito. Es cierto que chirría por su irregularidad. Pero este Madrid pide a gritos extremos que rompan desde los flancos, con talento para desbordar. A Robinho hay que darle confianza antes que quitársela, no someterle a estrechuras tácticas y al final de temporada evaluarle. Capello y el club deberían ser justos en el juicio al brasileño.

Inicia sesión para seguir leyendo

Sólo con tener una cuenta puedes leer este artículo. Es gratis
Gracias por leer

Te recomendamos en Opinión

Productos recomendados