Yo digo Juan Mora

Enorme partido en Kazan

Juan Mora
Importado de Hercules
Actualizado a

Noticias relacionadas

Qué grande es el baloncesto cuando cada minuto de juego resulta trascendental. Ayer dos equipos se dejaron la vida en el último cuarto. Uno, por aumentar la ventaja de veinte puntos; otro, por reducirla. Es lo que tienen las eliminatorias a la antigua, es decir aquellas que se resuelven a ida y vuelta por diferencia de puntos. El Kazan tenía a su alcance resolverla en su cancha y quiso machacar; el Madrid no tuvo más remedio que jugar contrarreloj para evitar el KO. Fue un último cuarto sublime. Con el sistema moderno de playoff, donde sólo cuenta la victoria y resulta indiferente la diferencia de puntos, ese final de partido hubiera sido un trámite, con el Kazan congelando el juego y el Madrid reservando fuerzas para la vuelta.

La necesidad de reducir esos veinte puntos que dejaban al Madrid con pie y medio fuera de la final, permitió ver al mejor Reyes y al mejor Smith posibles. Inconmensurables. Entre los dos, 48 puntos, 21 más que sus otros ocho compañeros juntos. Cuatro últimos minutos trepidantes para el Madrid en una reacción que entra dentro del capítulo de gestas. El Madrid así salió vivo de su maratoniana segunda visita a Rusia y ahora aguarda el partido de vuelta con esperanza. Con esperanza y emoción, porque no sólo vale la victoria; hay que ganar por ocho puntos para vivir las noches mágicas de antaño. No será ni en la Copa de Europa ni en el Pabellón de la Ciudad Deportiva, pero éste sí que es el baloncesto vibrante, el que le hizo grande.

Inicia sesión para seguir leyendo

Sólo con tener una cuenta puedes leer este artículo. Es gratis
Gracias por leer

Te recomendamos en Opinión

Productos recomendados