Emerson y el derecho de pernada

Noticias relacionadas
El 3 de marzo es una fecha sagrada en el santoral de los madridistas. En un día como el de ayer debutaron con la sagrada camiseta blanca Santiago Bernabéu (en 1912, marcó el gol del triunfo ante el English Sports Club) y José Antonio Camacho (en 1974, en La Rosaleda). Dos emblemas, dos referentes, dos espejos. Su ejemplaridad ayudó a alimentar la leyenda del mejor club del siglo XX. Pero los tiempos cambian. Ahora se lleva más tomarse esto en plan cortijero, con ese capataz llamado Capello empeñado en humillar a aquellos que estaban engrandeciendo el prestigio de la entidad que le llena el bolsillo y en proteger a los desechos de tienta que han venido al Madrid para llevárselo aprovechando el derecho de pernada otorgado al italiano.
Me irrita lo sucedido ayer con Emerson. Estos días no ha estado en el parte médico y ayer se saca de la manga unas molestias en la tibia para eludir el ministerio fiscal del Bernabéu. Segunda deserción en dos semanas con la complicidad de Capello, que empieza a comportarse como Yo, Claudio. A mí, que me registren. Emerson no tiene nada, pero el jefe protege a su enchufado (¿o confidente?) para que pueda jugar en el Allianz Arena y en el Camp Nou. Fabio, no cuela...



