De Mister Látigo a El Machote

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Max Merkel fue un entrenador que, con métodos de trabajo durísimos, consiguió que el recién ascendido Sevilla a Primera en 1970 terminase tercero en la Liga y el Atlético de 1973, campeón. Hacía subir y bajar a sus jugadores las gradas, con sacos de arena sobre sus espaldas. Unos métodos de legionario que le valieron el apodo de Mister Látigo, pero el recuerdo de un hombre que dejó huella. Su reciente fallecimiento fue muy sentido por quienes tuvieron la suerte de trabajar con él.
Los tiempos han cambiado y la intensidad de los actuales entrenamientos se soporta por la mejoría en los hábitos alimenticios y en la preparación física. Luis Fernández buscó más el entretenimiento y la variedad que dar un palizón a sus discípulos. No es el francés un sargento de hierro. Más bien, un motivador. Hace apuestas de 200 euros con Robert, "si marcas más penaltis que yo"; les arenga, les mira a los ojos... pero no les pone sacos de tierra sobre sus espaldas. Como diría Julio Iglesias: "Las obras quedan las gentes se van". Los tiempos cambian, pero en el fondo, siempre terminamos volviendo a los modos de antaño, ideales para triunfar.



