Madridista, con percha y futbolero

Noticias relacionadas
Nos convenció a todos. Michel llevaba tiempo esperando este caramelo y no se atragantará en el intento. Desde la barrera, vio hace un año como López Caro se quemaba a lo bonzo en un banquillo que le vino grande y más en un Madrid en llamas que acumuló hasta tres presidentes en tres meses. Para Michel lo fácil sería haberse postulado como técnico de guardia ante un hipotético despido de Capello (no caerá esa breva), pero en el Foro Ferrándiz-AS fue astuto: "Ni me lo planteo".
Nadie más que Michel ansía ser a medio plazo (un par de años) el entrenador de su amado Madrid. Tiene percha, habla con templanza y verbo cuidado, está comprometido con el club hasta las cachas y es futbolero hasta parecer enfermizo. Míchel, tú tranqui. Todo se andará...



