Problemas tácticos y psicofísicos
Noticias relacionadas
Capello tiene serios problemas para resolver el juego de ataque. Primero, porque a raíz de su mala planificación se ha quedado prácticamente sin efectivos para elegir. Es decir, juegan los que tiene y esto es lo que hay para bien o para mal. Segundo, el sistema de juego plantea dificultades particulares y generales. Entre las evidentes, está por demostrarse que los extremos rinden mejor a banda cambiada. Resulta poco menos que un snobismo ver a un zurdo desbordando por la derecha y a un diestro buscando el uno contra uno por la izquierda. Naturalmente, Robinho y Reyes suelen elegir la diagonal para resolver sus nudos con el balón y casi nunca disfrutan de una posición acomodada para poner el balón templado en el área o para buscar un disparo con garantías de gol. Hay más, Capello exige un trabajo de desgaste defensivo a sus jugadores y en el caso de los delanteros esto implica un sobreesfuerzo, ya que después de bajar a por el balón tienen que encontrar fuelle para ganar la partida a sus marcadores. Le ocurre también a Van Nistelrooy, que hace cien kilómetros trotando por zonas absurdas, cuando él debería esperar balones siempre en torno al punto de penalti.
Y otros factores negativos se refieren a lo que Capello ha denominado psicofísicos. Sin duda los tres atacantes (Higuaín está en periodo de adaptación) pasan por una seria crisis de identidad. No se ven más fuertes que el rival, ni más rápidos ni más amparados. Las piernas van lentas porque la cabeza no tiene ideas y las pocas ideas que fluyen, además, son cobardes. El atrevimiento no existe.



