Yo digo Juan Mora

Calor brutal en Melbourne

Juan Mora
Importado de Hercules
Actualizado a

Noticias relacionadas

No es normal que una jornada de tenis se tenga que suspender por el calor. Tampoco se debe a un exceso de celo por parte de los organizadores o que los tenistas se hayan vuelto unos tiquismiquis, que era lo que se podía pensar en un principio. Calor en Melbourne hizo ayer de verdad. El termómetro en la cancha marcó 43 grados, y aún me parecen pocos tratándose de un recinto cerrado y soleado, porque en el aeropuerto, donde se encuentra el centro meteorológico, se midieron 40. Allí, la temperatura máxima de los últimos nueve años ha oscilado entre los 19 y los 29, o sea, que el calor fue realmente exagerado e hicieron bien en no jugar más partidos. Lo que resultó una barbaridad fue dejar que terminara el de Sharapova.

Todo esto no hace sino magnificar aún más el esfuerzo que hacen los tenistas. No sólo afrontan una temporada de once meses, sino que la comienzan nada menos que con un agotador Grand Slam, en pleno verano para la mayoría de los jugadores y, además, en las antípodas. Con un calor que no sé si será efecto del cambio climático, pero ya ven que las pruebas de esquí se están suspendiendo por falta de nieve y en Melbourne no se puede jugar al tenis, ni a nada, por el calor. ¿Quiénes recuerdan algo parecido? A este paso no habrá que descartar la recomposición de los calendarios deportivos para evitar sorpresas. Y si el deporte sirve para despertar conciencias sobre lo que está pasando en la Tierra, bienvenido sea.

Inicia sesión para seguir leyendo

Sólo con tener una cuenta puedes leer este artículo. Es gratis
Gracias por leer

Te recomendamos en Opinión

Productos recomendados