En la Copa no hay favoritos
Noticias relacionadas
Todo sorteo desata una catarata de pronósticos y la Copa de baloncesto no iba a ser menos. Pero si hay algo claro en esta competición es que ningún equipo se puede considerar favorito. Los antecedentes de los últimos diez años así lo demuestran. Tomando los datos de este periodo sale que el anfitrión (Unicaja) tiene sólo un 10% de posibilidades de ganar la Copa y el líder de la primera vuelta (Madrid), un 20%. "Pero es que este Madrid es mucho Madrid", me podrán decir. Cierto, pero en 1999 también se presentó en la Copa tras ganar 15 partidos en la primera vuelta y no alcanzó ni la final. No quiero decir con esto que el Madrid no pueda ganar, pues más posibilidades que cualquier otro tiene, sino que en la Copa nada se descarta.
Precedentes hay para todos los gustos. Por ejemplo, que disputen la final el séptimo clasificado de la primera vuelta (Winterthur) contra el octavo (Gran Canaria), pese a haber alcanzado la Copa con el agua al cuello (nueve victorias y ocho derrotas), como ya sucedió en 1997 con el Joventut y el Cáceres. Entrar en la Copa con ese aprobado justito supone hasta buen presagio: Unicaja, campeón en 2005; Joventut y Tau, subcampeones en 2004 y 2003. En tan sólo diez años, los diez últimos, ha pasado de todo y, por tanto, es incierta la predicción. Pero es que olvidando los datos y echando mano del análisis de la temporada, mucho más tampoco se puede aventurar: Madrid o Tau en la final contra el superviviente del cuadro de la muerte.




