Inflación de competiciones
Noticias relacionadas
Ayer hubo partidos de balonmano en Barcelona, Valladolid, Almería, Irún y Altea; de fútbol sala, en Castellón y Benicarl de baloncesto, con participación de clubes españoles, en Moscú y Roma (el Akasvayu se quedó a medio camino de Siauliai, en Lituania, por la niebla); hoy también los habrá en Badalona y Sopot (Polonia). Los dos partidos por semana son un hecho que antes alcanzaba a los mejores equipos, dos o cuatro como mucho, pero que ahora se ha generalizado. Deportes que tenían focalizada su atención durante los fines de semana, ahora también la reclaman los martes, miércoles y jueves, con dudosos resultados. No me parece a mí que estos deportes den para que sus calendarios ocupen cinco días de la semana.
Den en cuanto a expectación y generación de ingresos. Si es así, el crecimiento habrá sido forzado y artificial. Expectación, la verdad, creo que la habrá pero sólo a nivel muy local. Y si el hecho interesa sólo a una pequeña comunidad no veo la necesidad de tener que estar todas las semanas viajando a los confines del continente o estar recorriendo España de costa a costa para jugar los días laborables, cuando la atención se reduce. Si al menos los partidos supusieran una fuente de ingresos estaría justificado jugar entre semana y desplazarse hasta donde hiciera falta, pero resulta que todos estos encuentros generan pérdidas. Sorprendente, porque una gestión profesional no soportaría estos calendarios ni esta inflación de competiciones.




