Sevilla, alternativa de poder

Noticias relacionadas
Esto de los paralelismos es para tenerlo en cuenta. El año pasado, Jose María del Nido, con motivo del Centenario sevillista, recuperó las medias negras porque con ellas el Sevilla ganó su título de Liga y sus tres Copas. Dicho y hecho. Recuperando la añeja vestimenta, ganó UEFA y Supercopa. Pero los tiempos cambian y en fútbol no existe la lógica. En 1972, un griego llamado Georgiadis, tras ganar 0-2 al Atlético de Madrid en el Vicente Calderón en la jornada 13, prometió que haría campeón al Sevilla. El equipo se derrumbó y descendió a Segunda. Pero, al igual que en 1946, este Sevilla de Juande es como aquel del inolvidable Ramón Encinas. Un equipo sólido, serio, solvente y con futbolistas de empaque. Los Busto, Alconero, Arza, Araújo y compañía, son los Palop, Javi Navarro, Kanouté, Navas y, por supuesto David Castedo aunque no juegue (cosa que no me explico).
Sé de buena tinta que a Juande no le hace ninguna gracia que pongan al Sevilla como favorito, pero él se siente aspirante. Siempre soñó con ello y, de hecho, tiene pactado con Del Nido una cláusula especial que algún día contaremos en caso de hacerlo campeón de Liga. Lo que sí es cierto, es que ahora el Sevilla cae simpático en España. Y fue desde el día en que hizo lo que se le negó al Real Madrid de Florentino Pérez: humillar al Barcelona. Ahora, el Sevilla es alternativa de poder y su fútbol un bendito espectáculo para todos. Nadie juega como la perla del Sánchez Pizjuán. ¡País!



