El espejo de Raúl en el Calderón
Javier Aguirre acabó fastidiado el domingo con la derrota ante el Zaragoza. La comida con Cerezo y Gil Marín le ha servido para aumentar su optimismo. Está convencido de que su proyecto va a salir por las buenas o por las malas hacia adelante y que al final colocará al Atlético en Europa. Es cierto que no termina de entender algunas pájaras de sus hombres que le han llevado a perder los partidos ante Levante y la gente de Víctor Fernández en los minutos finales.
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Ahora el siguiente paso lo debería dar el vestuario. El ejemplo que dio Raúl en el Real Madrid con la derrota en Getafe sería un espejo en el que mirarse. Basta ya de taparse o de cuchichear en voz baja y comenzar a dar la cara. La ausencia de Maxi se nota en exceso, ya que junto a Leo Franco eran los líderes espirituales de los rojiblancos. Costinha y Maniche tienen que demostrar que tienen mentalidad ganadora.
Ahora la pelota está en el tejado de García Pitarch para sondear el mercado europeo. La verdad es que los últimos años todos los refuerzos que han llegado para Reyes han sido auténticos disparates que mejor se hubieran quedado en su casa. O se busca algo que aumenta la calidad de lo que existe o mejor tirar de la cantera. A Aguirre le han presentado muchas opciones, aunque siempre sobre la base que será el mexicano el que tendrá el poder de decisión. De dinero se anda justo, aunque ya exista algún proyecto de altos vuelos para la próxima campaña y el nombre de Rodrigo Palacios, el goleador de Boca, gusta mucho.




