Yo digo Pedro Luis Ferrer

Una prueba de fuego sin Pablo Aimar

Pedro Luis Ferrer
Delegado de Aragón
Delegado en Aragón de Diario AS desde 2004. Licenciado en Ciencias de la Información-Periodismo por la Universidad Autónoma de Barcelona.
Actualizado a

Noticias relacionadas

Ni Aimar. Ni tampoco Celades. Al Zaragoza se le han caído de golpe sus dos generadores, el que inicia la jugada y el que da el último pase, precisamente el día que quería doctorarse en Madrid, donde todo tiene una repercusión especial, y cuajar ese partido redondo que le hace falta para dar el despegue definitivo. El despegue hacia el reconocimiento y hacia Europa, por supuesto. El contratiempo es serio, porque Aimar y Celades no son cualquier cosa en el Zaragoza, pero por suerte Diego Milito está con la baba del gol. Y eso asegura eficacia. Y la eficacia lo es todo en el fútbol.

Desde luego, la ausencia de Aimar es la peor noticia posible para este Zaragoza, porque su influencia en el rendimiento del equipo se hace cada día más evidente. Y todo porque nadie sabe interpretar como Aimar las necesidades del nuevo sistema de Víctor Fernández, esa especie de trapecio invertido que ha sustituido al rombo inicial. Aunque Pablito inicie la jugada abierto al costado izquierdo, su naturaleza lo lleva a venir a enganchar al medio para sacar la jugada y darle opciones a todos los demás. Precisamente lo que necesita el dibujo de la pizarra de Víctor para hacerse útil. Aimar es la conexión perfecta del medio campo hacia arriba y de ahí la natural facilidad del equipo aragonés para llegar al área contraria y hacer goles. Óscar es un futbolista que puede interpretar circunstancialmente ese papel, pero no es Aimar. Y a esa duda se enfrenta el Zaragoza en el Calderón.

Inicia sesión para seguir leyendo

Sólo con tener una cuenta puedes leer este artículo. Es gratis
Gracias por leer

Te recomendamos en Opinión

Productos recomendados