Yo digo Raúl Romojaro

Una nueva era para la 'Scuderia'

Raúl Romojaro
Redacción de AS
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Cuando Michael Schumacher recaló en Ferrari allá por 1996, la Scuderia era lo que los italiano llaman un casino. Para no entrar en muchos detalles sobra la interpretación del término, resumamos traduciéndolo por caos o desorden. No levantaban cabeza y sólo el método de trabajo del alemán, unido a las directrices de Jean Todt, consiguieron enderezar el rumbo de gran nave a la deriva. Los resultados no fueron tan inmediatos, el primer título no se consumó hasta la temporada 2000, pero cuando cogieron carrerilla se convirtieron en una apisonadora que casi siempre no ganaba a sus rivales, los humillaba. Mucho dinero, mucho trabajo y muchas ganas por salir del pozo sirvieron para que el rojo volviera a estar de nuevo muy de moda en la Fórmula 1.

Ahora Ferrari afronta una nueva era y es posible que de nuevo no sea nada sencilla. Se va Schumacher y, con él, el genio de las estrategias, Ross Brawn. Además, dicen que ese pequeño Napoleón llamado Todt ya no tiene la misma motivación de antaño y que quizá se ocupe de tareas más organizativas y lejos de los circuitos. Es decir, que casi la única pata del banco que se mantiene estable es el presidente de la compañía, Luca di Montezemolo, que disfruta mucho de los grandes premios... sobre todo cuando se trata de salir abrazado con el vencedor. Pero para eso, para ganar, hacen falta los mimbres que un grupo humano ahora en su ocaso tejió durante la última década. Y si a ello sumamos dos pilotos con todo por demostrar, Raikkonen y Massa, el desafío es de los que preocupan.

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