Yo digo Raúl Romojaro

Orgulloso pase lo que pase

Raúl Romojaro
Redacción de AS
Actualizado a

Noticias relacionadas

Esta semana he tenido la oportunidad de conducir (pilotar me parece una definición demasiado ambiciosa) un pequeño monoplaza, el que se utiliza en la Máster Júnior. La experiencia, al margen de servirme para comprobar el encomiable trabajo que hace la familia De Villota con los aprendices de campeones, me ha dado mucho que pensar en los últimos días. Al volante de lo menos que se despacha en monoplaza (es un coche de principiantes con motor de 140 CV), tuve verdadera conciencia de lo extremadamente complicado que resulta el oficio de Fernando Alonso y todos sus compañeros de parrilla. Quizá pueda parecer una obviedad, pero tengo la sensación de que, a fuerza de costumbre, muchas veces olvidamos la verdadera magnitud de la Fórmula 1.

Mantengo el convencimiento de que Alonso retendrá el título de pilotos (veo más complicado el tema de los constructores), pero llegados a este punto la verdad es que si me equivoco en el pronóstico tampoco renegaré de todo lo que nos ha regalado el asturiano en estos años de grandes premios... y los que nos quedan. Quiero decir que me siento orgulloso de lo que está haciendo Fernando, porque pelea por ser el mejor en la élite de un deporte cuya complejidad aún estamos en fase de comprender. Todos hemos pateado un balón, encestado una canasta, montado en bici o echado una carrerita, pero quizá nos haría falta sentirnos tan torpes como yo en el Jarama. No descubrí nada nuevo, pero sí recordé que los más grandes no lo son por casualidad...

Inicia sesión para seguir leyendo

Sólo con tener una cuenta puedes leer este artículo. Es gratis
Gracias por leer

Te recomendamos en Opinión

Productos recomendados