La valentía del Gato de Odessa

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Parece que fue ayer. De hecho, sólo han transcurrido dos años. El Dinamo de Kiev nos visitó por última vez el 20 de octubre de 2004. Una noche de perros, lluvia torrencial incluida, que supo iluminar El Gato de Odessa, Mariano García Remón, con un planteamiento fascinante. Alineó el famoso equipo de los Balones de Oro, con Figo, Zidane, Ronaldo y Owen en el once titular, repartiendo foco de pantalla con Raúl y Guti. Ni un pivote defensivo. El de Torrejón tuvo una actuación heroica. Sólo ante el peligro, como Gary Cooper. Los ucranios, como era de esperar, llegaron diez veces hasta el portal de Casillas, que acabó el partido como El Cid en La Maestranza, sacado a hombros por sus excepcionales paradas. Pero el Madrid llegó el doble de veces, convirtió a Shovkovskiy en un muñeco de pim-pam-pum y Owen hizo honor a su fama firmando el 1-0 de la victoria. Era el Madrid anárquico de los galácticos, donde el vértigo le daba un toque de seducción.
Pero el que juega con fuego se quema. Por eso el club devoró a García Remón mes y medio después, sin valorar el mérito de su apuesta. Por el camino se han quedado Luxemburgo y López Caro. Hasta que llegó Capello. Fin al barbecho. Guti estará escoltado esta noche por el black power (Emerson & Diarra) y seguro que Iker tendrá una velada relajada y serena. ¡Y con Ronie en la convocatoria! Hasta Blatter le confesó ayer a Calderón que quiere ver un partido de Champions en el Bernabéu. El viento ya sopla en la dirección adecuada...



