Freire y los pupas del pelotón

Noticias relacionadas
Hay ciclistas a los que parece que les ha mirado un tuerto. Los pupas del pelotón. A bote pronto me salen tres: Pablo Lastras, David Cañada (al que apodan Quebrantahuesos) y Óscar Freire. Son coleccionistas de caídas, quirófanos, lesiones Cuando se retiren, siempre nos preguntaremos qué hubiera sido de su palmarés sin tantos contratiempos, sin tantos meses de rehabilitación Aunque también soy proclive a pensarlo de otra manera. Una recuperación supone un esfuerzo de superación, una solidez mental Quizá sean mejores ciclistas por ello. Freire es un ejemplo. Su primer Mundial, en Verona 1999, lo conquistó tras sufrir una grave lesión de rodilla. Y el segundo, en Lisboa 2001, después de tirarse varios meses parado por su maltrecha espalda.
Al Mundial de Verona 2004 llegó misteriosamente sin retales, aunque unas semanas antes se había caído en los Juegos de Atenas. Freire siempre ha sabido reponerse: "He tenido que aprender a convivir con las lesiones". El problema es que estos parones se van sucediendo cada vez en intervalos más cortos. El año pasado se perdió el Tour y el Mundial. En éste no ha podido venir a la Vuelta y volverá a ser baja en la carrera arcoiris. En las últimas fechas arrastraba unas dolencias cervicales, que ha rematado con un insecto en un ojo. ¡Un insecto! Si es que está gafado... Cambiando de tercio, quizá alguno haya caído en que este año no me he metido aún con el maillot de pececitos, pero no aguanto más. A Hushvod le queda como a un santo dos pistolas.



