Igual que el Madrid de Ferrándiz

Noticias relacionadas
Hace muchos años, una generación-puente de niños inquietos como yo creció con el fútbol viviendo su particular crack del 29 (jamás perdonaré a la selección de Santamaría la frustración que me produjo en el Mundial de 1982) y con el baloncesto emergiendo como un deporte de masas alternativo que, además, cumplía con hechos sus inmejorables expectativas. Ya se saben ustedes de memoria lo del cuarto puesto en Cali (el mismo año en el que el fútbol empataba con Honduras en Mestalla en el debut más ridículo protagonizado jamás por un país anfitrión), la plata del Eurobasket de Nantes y la plata olímpica de Los Angeles'84.
Pero la semilla ganadora viene de más atrás. El gen conquistador que hoy nos otorgará el histórico primer oro de nuestro baloncesto lo diseñó y alimentó Pedro Ferrándiz. Él logró que el Real Madrid acabase con la hegemonía del baloncesto soviético (ASK Riga y CSKA de Moscú claudicaron a su inteligencia) y el que puso de moda este deporte con ese equipo liderado por Emiliano capaz de ganar, desde la primera jornada a la última, todos los partidos de Liga. Así veo a la España de Pepu Hernández, como el Real Madrid de Pedro Ferrándiz. Imparable...



