Bendito deporte español
Noticias relacionadas
Primero fue el Tour, luego los Europeos de atletismo, ahora viene el Mundial de baloncesto, después llegará la Vuelta. Intercalados entre todas estas competiciones, motos y Fórmula 1. Resulta evidente que el fútbol ha dejado de ser monocultivo en este país. Los éxitos han acercado a los aficionados a otros muchos deportes. El deportista español se ha vuelto tan competitivo como puedan ser los futbolistas italianos cuando disputan un gran campeonato. El deportista español demuestra ser un competidor de raza: osado como Alonso, calculador como Pedrosa, irreductible como Marta Domínguez, sorprendente como Pereiro y, lo que siempre echábamos en falta, capaz de hacer equipo como es el caso de los jugadores de baloncesto.
Esta generación de buenos deportistas coincide con gente bien preparada ocupando los puestos de dirección. Empezando por Lissavetzky, que el domingo sorprendió con sus conocimientos del atletismo a más de un entendido cuando no llegó a descartar la medalla de Mercedes Chilla. Si se tiene a un secretario de Estado para el Deporte entusiasta y experto, todo es más fácil. Él mismo ha promovido la visita a China de las federaciones olímpicas para que se familiaricen con lo que se van a encontrar en Pekín dentro de dos años. Los presidentes de federaciones están encantados con él y gozan de absoluta independencia para desarrollar sus planes de trabajo. Cuando al final todo suma, el resultado esta ahí: bendito deporte español.




