Un dirigente atípico: es coherente

Noticias relacionadas
Francisco Mendoza es un dirigente atípico, porque es coherente y sensato. Lo normal en esto del fútbol es encontrarte presidentes fantasmomes, con afán de protagonismo y ganas de proyectarse socialmente saliendo en El Tomate mediante la apología del despilfarro en aras de la presunción: "Lo más importante es que el Recreativo es un equipo saneado", es su reflexión. Y hay que valorarlo porque nadie puede olvidar que hace apenas una década, el Decano estaba en Segunda B, arruinado, con los jugadores encerrados y al borde de la desaparición. Hoy, está en Primera y ya no tiene que mendigar por el mundo en busca de equipos de caché para jugar en el Trofeo Colombino porque la estrella reluciente es también el propio Recre.
Los buenos dirigentes son también los que saben aprender de sus errores. Mendoza se encontró en 2002 con un ascenso a Primera que no esperaba, porque tenía una plantilla aparentemente confeccionada para no bajar a Segunda B. Tras descender, tiró la casa por la ventana. Si era posible subir con cuatro retales, ascender gastando un pastón sería un paseo militar Pero no fue así. Por eso el Recre trabajo nuevamente desde su filosofía. "Si queremos subir, tenemos que ser nosotros mismos. Nada de gastos estúpidos, nada de traspasar a nuestras estrellas como Uche. Trabajo, seriedad, y humildad son el camino para regresar a la élite". El resultado es que este Recreativo made in Mendoza es de Primera, Pero esta vez va a ser para quedarse.



